ActivaT llega a su fin tras recorrer distintas localidades de Extremadura. Un programa que ha acercando formación, orientación y oportunidades de empleo a personas con discapacidad en el entorno rural.
Han sido meses de encuentros, de aprendizaje y de conexión entre personas y empresas, en los que cada jornada ha sumado experiencias, avances y nuevos pasos hacia el empleo.
A lo largo de este recorrido, el programa ha permitido trabajar con cientos de personas, ofreciendo herramientas para mejorar su empleabilidad y facilitando el acceso a oportunidades reales en su entorno.
Pero más allá de los datos, ActivaT ha sido también un espacio para compartir, para ganar confianza y para demostrar que el talento está presente en todos los territorios.
Cada localidad ha aportado su propia realidad. Pero todas han tenido algo en común: personas con ganas de avanzar, de formarse y de encontrar su oportunidad.
Y eso es, precisamente, lo que da sentido a este proyecto.
Este cierre no supone un final, sino una continuidad del camino iniciado. Porque el acceso al empleo no depende de un solo momento, sino de un proceso en el que cada paso cuenta.
En este sentido, el trabajo realizado durante ActivaT sigue teniendo impacto más allá de cada jornada, acompañando a las personas en su desarrollo profesional.
Agradecimiento por la enorme acogida y el apoyo al proyecto.
Desde la organización, también se quiere agradecer la implicación de todas las personas que han hecho posible este recorrido: participantes, entidades, empresas y equipos que han contribuido a que cada encuentro haya sido una oportunidad real. Y, por supuesto, al equipo municipal de cada una de las localidades que han mostrado su disponibilidad y apoyo desde el primer momento.
ActivaT ha demostrado que impulsar el empleo de personas con discapacidad en el entorno rural. Esto es posible cuando se generan espacios de encuentro, se ofrecen recursos y se apuesta por el talento.
Y ese es el camino que sigue abierto.